¿Qué eliges?:
Reseña del libro ‘Elige la vida. Diálogo entre Arnold J. Toynbee y Daisaku Ikeda’

Por Luana Bruno1
CUADERNOS DEL INSTITUTO IKEDA · 6 · Dic. 2022


Portada de Elige la vida. Diálogo entre Arnold J. Toynbee y Daisaku Ikeda, segundo libro de la colección «Volúmenes del Instituto Ikeda»

Querida lectora, querido lector:

Hoy he decidido escribir unas cuantas razones por las cuales no deberías leer el libro Elige la vida. Creo que explicar las motivaciones por las que leer un determinado libro es algo aburrido, ordinario, algo muy de moda y poco original en un mundo donde hacemos reseñas a diario sobre todo tipo de producto y servicio que hayamos adquirido o disfrutado, calificando con un numerito del cero al diez nuestro grado de satisfacción con el mismo.

Así que, como me gusta ir contra corriente y, además, me encanta la creatividad, voy a proponerte un juego, en el cual te voy a dar al menos unos motivos por los que no leer la nueva edición del libro Elige la vida y tú, luego, decidirás si darme la razón o desafiarme y leer el mismo, solo para llevarme la contraria, como me gusta a mí.

Primera razón

La primera razón de peso por la cual escoger no leer Elige la vida es su número de páginas. Cuatrocientos cuarenta y ocho, para ser exactos.

¿Por qué deberías leer cuatrocientos cuarenta y ocho páginas, que abarcan doce temas sobre la existencia de la humanidad, tocando cuestiones desde lo personal hasta lo internacional, desde lo político hasta lo filosófico, cuando podrías tranquilamente estar sentado o sentada en tu sofá viendo, por ejemplo, una serie en una plataforma online?

¿Por qué leer un libro que desde la primera página hasta la última tiene como hilo conductor la preocupación por la dignidad del ser humano por parte de dos figuras de calibre internacional como la del historiador Arnold Toynbee y el filósofo budista Daisaku Ikeda, ambos reconocidos por su sabiduría, sus conocimientos y por su fuerte impacto en el pensamiento contemporáneo, cuando en la sociedad actual todo tiene un peso, un valor y un precio, pero no todas las vidas valen y no todas las personas viven con dignidad?

¿No sería más fácil seguir viendo la televisión, sin pensar o sin saber que para que tú lleves tu vida tranquila en otras partes del mundo miles de personas cada año mueren en el trabajo o por el trabajo a causa de las pésimas condiciones laborales a las cuales están sometidas? ¿No sería más sencillo seguir tomando tu cerveza o comiendo tus palomitas sin pensar en que no hay libertad real cuando la gente vive en una dictadura o muere en unas guerras sin sentido que solo benefician a unos pocos a costa de la vida de una multitud de personas inocentes, cuya sola culpa es haber nacido en el lugar y momento “equivocados”?

En cambio, si leyeras este libro, quizás, no podrías seguir disfrutando de tu ocio o de tu vida cómoda y de confort en un país desarrollado, como puede ser España, sino que te llevaría a pensar sobre la naturaleza del bien y del mal, sobre el sentido y el valor de la democracia, la causa del origen de las dictaduras y el peligro de las mismas, el funcionamiento de los distintos sistemas políticos, el significado de la meritocracia, y una serie de etc., sobre los cuales hasta ahora no te habías parado a reflexionar. Eso se debe a que los dos autores, que mantuvieron sus conversaciones en los años ’70 durante la guerra fría, en estas páginas, parece que te están hablando a ti, sí, a ti, hombre o mujer del 2023, ya que gran parte del contenido de sus diálogos no solo sigue siendo actual, sino que las ideas que ofrecen son atemporales y pertinentes, y nos invitan a reflexiones urgentes y necesarias en la sociedad hodierna.

Segunda razón

La segunda razón por la cual no leer este libro está en parte incluida en la primera, es decir, es un libro que te hace pensar.

En efecto, Elige la vida no es la clásica novela donde perderte y fantasear –si eres todavía una de aquellas personas que disfrutan de una buena lectura– sino un libro filosófico e histórico a la vez, que plantea preguntas y abre miradas sobre cuestiones complejas como la vida y la muerte, la guerra y la paz, la educación, la elección de los sistemas políticos, la contaminación, el cambio climático, la eutanasia, el suicidio, etc. Dichas cuestiones, lejos de ser sencillas de contestar, requieren tener la capacidad de pensar críticamente, documentarse sobre los temas tratados, ser capaces de buscar fuentes fiables de información, plantearse preguntas nuevas, salir de nuestras posturas si vemos que nos cierran en lugar de ayudarnos a ver el mundo con abertura, tolerancia y respeto. Son cuestiones a las cuales las masas no quieren dar respuestas o a las cuales, quizás, los grandes poderes y los medios de comunicación, que contribuyen a formar el pensamiento de la ciudadanía, no quieren que las masas den respuestas profundas, ponderadas y críticas.

Así que mientras que el pueblo confía, la opinión pública se genera a partir de lo que la ciudadanía lee en los medios de comunicación los cuales, a su vez, se suelen alejar, en cada época y cada vez con más sutileza, de la neutralidad y de valores morales, a favor de valores más fuertes o atractivos que la libertad de expresión, los derechos de las personas y el respeto a la vida, como pueden ser el dinero, la fama y la corrupción.

Ikeda y Toynbee, reflexionan, en una conversación cordial y abierta, sobre todas estas cuestiones, aportando sus ideas, intercambiando opiniones y escuchando activamente al otro con curiosidad, cada vez que su postura sobre un tema difiere por alguna razón. Su diálogo es elegante, refinado, respetuoso y concreto. En sus intercambios, no solo reflexionan en voz alta sobre los asuntos que les preocupan, sino que también, conjuntamente, buscan soluciones para hacer frente a los problemas de su época, con una mirada hacia el futuro con la esperanza de que sea mejor que los tiempos que estaban enfrentando al momento de sus charlas.

Así que, ¿por qué deberías leer un libro que te haga darle vueltas a la cabeza, que te haga preguntarte si te están engañando desde arriba, que te haga plantearte si eres una marioneta en las manos de “dioses terrenales” que no tienen reinos aparentes, sino paraísos fiscales ganados a costa de tu salud, dinero, trabajo y vida?

¿Por qué leer un libro que te haga ver la cruda realidad en la que estamos metidos, sin adornos de Photoshop, sin la velocidad acelerada del WhatsApp, sin retoques de ningún tipo, sino así tal cual como era en los ’70 y cómo sigue siendo hoy día? ¿Por qué despertarte del largo letargo en el cual estás metido o metida desde hace tiempo y sentir por dentro unas ganas de cambio y de revolución?

¿Por qué leer un libro que plantea soluciones, que invita a una transformación personal y espiritual para conseguir un cambio global?

¿Por qué leer un libro que sea aún hoy espejo de una sociedad que olvida y maltrata a los más frágiles y vulnerables, ya sean personas con enfermedades, ancianos o a cualquier ser vivo?

¿Por qué salir del ego, del nicho cómodo de miedo en el cual estás habitando donde todo lo que es otro hay que mirarlo desde lejos y con desconfianza, en lugar de encontrar la mano de tu vecino, escuchar su voz y con compasión y amor, elegir la vida y la salvación del planeta, en lugar de seguir siendo una parte pasiva de este proceso de autodestrucción? ¿Por qué reflexionar sobre el derecho a la vida de todo ser vivo, cuando podemos someter a las criaturas distintas al ser humano bajo nuestro poder en nombre de una superioridad que no nos pertenece y que nos está llevando al deterioro físico, moral y global?

Todo se ve más sencillo desde nuestras pantallas, fruto de progresos tecnológicos que avanzan a un ritmo mucho más rápido que nuestra madurez moral y espiritual. Pero está en ti, en mí, en todos nosotros elegir si quedarnos en este desequilibrio que nos llevará a la muerte espiritual, personal y la destrucción final del planeta o elegir la vida, buscando maneras alternativas de vivir y de salvarnos del peor de los escenarios.

Todas las razones por la cuales deberías no leer Elige la vida, serían en realidad una mera excusa para seguir siendo como somos y para seguir quejándonos de los que nos ocurre y de lo que ocurre en el mundo, sin sentirnos responsables de los acontecimientos de los que somos actores y testigos.

Así que, querida lectora o querido lector, pese a las muchas motivaciones por las que podría invitarte a no leer esta obra maestra, podría encontrar miles de razones más por la que motivarte a saborear cada una de sus páginas, pararte a pensar en cada cuestión que se plantee, seguir con admiración el ejemplo de estas dos figuras maestras para tomar la decisión de elegir la vida en cada momento, situación y circunstancia donde tus elecciones puedan determinar tu propio destino y el del planeta.


[1] Luana Bruno es Doctora en Educación. Es investigadora post-doctoral en la Universidad de Alcalá y colabora en el IEDDAI.


Referencias

Toynbee, A. & Ikeda, D. (2022). Elige la vida. Instituto Ikeda y Ediciones Civilización Global.

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